Primeros pasos en el gusto por la lectura

 

la lectura y la prosodia

Ya habíamos comentado que el peculiar modo de hablarles a los niños/as toca las redes cerebrales implicadas en las emociones y en las recompensas. Si las sensaciones de placer están en el núcleo del desarrollo del lenguaje, parece probable que su interés inicial en la lectura se despierte por el encanto de compartir libros con sus padres. Sin embargo, el placer de que les lean podría no ser suficiente para motivar a los niños/as a persistir posteriormente en los retos de la lectura independiente.

Así, a un niño/a puede resultarle gratificante la interacción social producida cuando se le lee y las conversaciones que se producen durante las lecturas, pero leer llega a ser en última instancia una actividad solitaria. El lenguaje de un texto escrito necesita ser interiorizado para entenderse. Más aún, si un niño/a persiste en la lectura más allá del nivel de lecturas infantiles, es probable que a él/ella le gusta leer y, consiguientemente, quiera descifrar textos más y más complejos, habiendo aprendido que hay recompensas que va a obtener haciendo eso. Esto puede estar influenciado por cómo el niño/a se ha condicionado en las lecturas compartidas con sus padres. Para explorar este proceso, es importante entender el concepto de interiorización.

Continuará…

 

Lawson, Kit (2012). The real power of parental reading aloud: exploring the affective and attentional dimensions. Australian Journal of Education, 56, 257-272. Accesible en http://research.acer.edu.au/aje/vol56/iss3/4

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